Berlusconi, sus costumbres y los italianos

La vida privada del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, continúa en el ojo del huracán, sino es  por el uso de aviones oficiales para el transporte y traslado a su mansión de Cerdeña de familiares y amigos para que asistieran a sus fiestas, es por sus "exitos" sexuales y lios de faldas o también por sus bromitas machistas mostrando ningún respeto por sus conciudadanos.

En cualquier otro pais similar sus hazañas habrían costado el puesto repetidamente al político en cuestión.
Al parecer Italia es diferente y Sr. Berlusconi las sigue haciendo sonadas como un elefante suelto en una cacharreria.

Italianos están siendo avergonzados por su querido Berlusconi, que, puede ser el presidente, puede ser dueño de media Italia, pero no es su dueño. Ejerzan la democracia y ensenñele la puerta que lo saque de la política.