Mascarilla de miel, elasticidad para el cutis.

La miel posee numerosas propiedades para nuestra salud, tanto terapéuticos como nutricionales, aportando grandes beneficios al organismo humano. Además de estos importantes beneficios, la miel también se ha convertido en un remedio más que eficaz para frenar la aparición de radicales libres, que son los agentes responsables del envejecimiento de la piel mediante mascarillas de miel y también es muy útil y efectiva para dar elasticidad al rostro y al cuello.

La miel puede ser usada en cientos de mascarillas para ayudar a tu piel.  Depende como la mezcles puede ayudar a restaurar, limpiar y alimentar tu cutis.  Usada en medicinas y recetas de cocina la miel no necesita preservativos ni refrigeración y contiene aminoácidos y enzimas vitales para las células. Contiene elementos sumamente beneficiosos para las células de nuestro cutis y es apta para todo tipo de pieles: antiinflamatoria, antibiótica, nutritiva, regeneradora, curativa etc. Se usaba con fines cosméticos y medicinales, hace miles de años en las antiguas civilizaciones egipcias, griegas y romanas. La miel es producida por las abejas con el néctar de las flores, a las que añaden fermentos existentes en su tubo digestivo. La miel de color claro es más rica en vitamina A, mientras que las oscuras en B1 y C. Todas las mieles contienen además vitaminas E, K, PP, tiamina, riboflavina y elementos minerales como el hierro, el cobre, manganeso, sílice, fósforo, potasio, azufre, aluminio, magnesio, calcio, yodo etc.

Es importante añadir que antes de aplicarte la mascarilla, realices una prueba
de alergia, extendiendo una pequeña cantidad sobre una superficie equivalente
a una moneda de dos euros.

Extiende la mascarilla con movimientos suaves y rotativos (en dirección ascendente)
evitando el contorno de ojos y labios. Puedes  combinar la miel con otros productos
como el yogurt, zumo limón o de naranja, aceite de oliva o con otros tipos de aceite.
Elige la combinación que siente mejor a tu cutis.

Una mascarilla hidratante  podemos hacerla mezclando dos cucharadas de miel con una yema de huevo y unas gotas de aceite de almendras.

Una mascarilla de miel con zumo de limón es  excelente para limpiar la piel y balancear los niveles naturales de aceite.

Cleopatra usaba una mascarilla de miel con leche tibia y aceite de almendras, que es excelente para prevenir las arrugas, por su poder humectante rehidrata y nutre la piel el cuerpo.

Pasados unos 10 o 15 minutos retira la mascarilla con agua templada y aclárate el cutis con agua fría, ayudará a cerrar los poros. Aplícate tu crema hidratante habitual.

Otras propiedades de la miel tomada como alimento:

- La miel es de fácil asimilación, ya que posee hidratos de carbono de cadenas cortas.
- Facilita la digestión y la asimilación de otros alimentos.
- Mejora la conservación de los alimentos.
- Regulariza el funcionamiento intestinal.
- La miel disminuye la duración de diarrea causada por organismos como la Salmonella, Shigella y la E. Colli.
- La miel es altamente recomendada para calmar la tos.
- Posee propiedades sedantes, favoreciendo la absorción de triptofano que es precursor de la serotonina.
- Es antihemorrágica, antianémica, antiséptica, antitóxica, emoliente y febrífuga.
- La miel posee una importante acción curativa sobre las heridas.
- Mejora el rendimiento físico y también el vigor sexual.
- La miel es eficazmente utilizada para el tratamiento de personas que padecen astenia o estados de cansancio.
- Estimula la formación de glóbulos rojos debido a la presencia de ácido fólico.
- Es utilizafa para el tratamiento de faringitis, laringitis, rinitis, gripes, lso estados depresivos menores, las úlceras, la gastritis, las quemaduras, etc.
- Estimula la formación de anticuerpos debido al ácido ascórbico, magnesio, cobre y zinc.
- La miel aumenta la cantidad de glucógeno disponible en el hígado y ejerce una acción hepato-protectora.

- Su consumo regular es beneficioso para el corazón.